Bioenergía alimentaria
Naturaleza expansiva o contractiva de los alimentos, temperatura, dirección energética y efectos funcionales.

Domina la bioenergía alimentaria y el arte de flexibilizar la alimentación según las estaciones del año, los biotipos humanos, el clima, la actividad cotidiana y los principales desequilibrios bioenergéticos.
La nutrición macrobiótica estudia los alimentos no solo por sus nutrientes, sino también por su naturaleza energética, su forma de crecimiento, su procedencia, su preparación, su temperatura y el efecto global que pueden generar en el organismo.
Este curso enseña a observar a la persona en relación con su entorno. La alimentación se adapta a las estaciones, al clima, al nivel de actividad, a la constitución, a la edad y a los desequilibrios bioenergéticos que puedan aparecer en cada etapa.
Un enfoque que integra alimentos, energía, naturaleza, cocina y características individuales.
Naturaleza expansiva o contractiva de los alimentos, temperatura, dirección energética y efectos funcionales.
Adaptación de ingredientes, cocciones y menús a primavera, verano, otoño e invierno.
Observación de constituciones, tendencias, necesidades y respuestas individuales.
Identificación de excesos, carencias, estancamientos y patrones de frío, calor, humedad o sequedad.
Una formación práctica para analizar, organizar y flexibilizar la alimentación macrobiótica.
Aprenderás a valorar el efecto energético de cereales, verduras, legumbres, frutas, condimentos y métodos de cocción.
Podrás modificar menús según constitución, edad, actividad, estación, clima y estado general.
Aprenderás a evitar rigideces y a utilizar la macrobiótica como un sistema dinámico y adaptable.
Más de sesenta lecciones desarrolladas progresivamente durante seis meses de formación.
Origen, principios, visión integral del alimento, relación entre nutrición, naturaleza, energía y equilibrio del organismo.
Expansión, contracción, frío, calor, humedad, sequedad y clasificación energética de los alimentos.
Arroz, mijo, cebada, avena, trigo sarraceno, maíz y otros cereales como base del equilibrio alimentario.
Energía de raíces, verduras redondas, hojas, tallos, algas y productos vegetales de temporada.
Legumbres, soja, tofu, tempeh, semillas, frutos secos y adaptación de las proteínas.
Hervido, vapor, salteado, horno, presión, fermentación y uso del tiempo, el agua y el fuego.
Alimentación más ligera, verduras verdes, brotes, cocciones suaves y apoyo a los procesos de renovación.
Hidratación, alimentos refrescantes, cereales ligeros, frutas moderadas y equilibrio frente al exceso de calor.
Preparación para el frío, raíces, cereales, sopas, cocciones largas y fortalecimiento progresivo.
Platos calientes, legumbres, raíces, guisos, alimentos contractivos y estrategias de protección energética.
Constituciones fuertes o débiles, patrones Yin y Yang, frío, calor, humedad, sequedad, estancamiento y agotamiento.
Elaboración de menús estacionales, adaptación a biotipos, corrección de desequilibrios y casos prácticos.
Material organizado para desarrollar una comprensión progresiva y práctica de la nutrición macrobiótica.
Un programa completo dividido por áreas.
Contenidos progresivos y aplicables.
Adaptación para cada época del año.
Incluido al completar la formación.
Ambas modalidades incluyen los doce módulos, más de sesenta lecciones, la entrega de dos módulos al mes y el diploma final.
Seis meses de formación, doce módulos y más de sesenta lecciones para aprender a adaptar la alimentación a cada estación, biotipo y desequilibrio bioenergético.
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